MEJORAS EN LA COMUNIDAD DE VECINOS

A lo largo de los años, las mejoras en la comunidad de vecinos se convierten en una necesidad para garantizar la calidad de vida en el edificio. Puede que sea complejo poner a todos los vecinos de acuerdo, pero al final se imponen dos tipos de reformas:

  • Las innovaciones estructurales
  • Las innovaciones de mejora

Las innovaciones estructurales son aquellas que requieren de un replanteamiento en profundidad, precisando de obras complejas y cambios radicales en las instalaciones. Si estos cambios no se acometen, el edificio acabará por deteriorarse y las consecuencias serán peores en términos de seguridad y economía. Normalmente no requieren un acuerdo formal entre los propietarios, ya que la necesidad y el bien común acaban por imponerse.

Las innovaciones de mejora son aquellas que no responden a una necesidad estructural del edificio, por lo que son “prescindibles” y precisan de un acuerdo colectivo para ejecutarse. Aquí podríamos introducir los servicios de telecomunicaciones, las energías renovables o suministros energéticos de toda índole.

No obstante, han de considerarse algunos puntos estructurales y de mejora que, de no llevarse a cabo, acabarán por impactar en la vida de los vecinos. Esta problemática afecta a todos los niveles, incluso en términos de convivencia y relaciones entre los propietarios, que pueden verse terriblemente afectados.

En base a esto, hemos elaborado los 10 puntos fundamentales para mejorar la comunidad de vecinos, de manera que sepas por donde empezar para conseguir resultados colectivos favorables. ¡No te quedes atrás y comprueba que se cumplen todos y cada uno de ellos!

¡Empezamos!

Reformar la accesibilidad del edificio

Carecer de accesos cómodos es una falta de previsión a medio y largo plazo, especialmente en un contexto de envejecimiento, con una población mayor que precisa de reformas estructurales destinadas a un mayor confort.

La solución pasa por la instalación de ascensores y otros elementos como los llamados salva escaleras, de manera que se facilite la máxima movilidad y se eviten accidentes.

Mantenimiento constante de las zonas comunes

Las zonas de uso comunitario, como son los ascensores, piscinas, portales, jardines y patios de recreo, necesitan orden y limpieza constantes.  Por ello, es necesario contratar a personal cualificado para su mantenimiento, e incentivar que los propietarios cuiden el entorno y respeten las normativas vigentes.

Instalar un servicio de videovigilancia

La videovigilancia es un recurso a tener en cuenta para prevenir toda clase de robos y posibles situaciones relacionadas con el vandalismo. Además, también puede ser útil para resolver posibles conflictos que puedan darse en el seno de la comunidad. Pese a que es un recurso polémico, disponer de cámaras que graben 24 horas al día es un protocolo verdaderamente efectivo.

Incentivar el ahorro energético

En los meses de otoño e invierno es conveniente reducir el gasto en calefacción central con un apagado en franjas concretas del día o estableciendo una temperatura media estable. Esto se traducirá en un notable ahorro en gastos comunes.

Revisar contratos y responsabilidades

En ocasiones las comunidades de vecinos acumulan contratos que no aportan nada o dejan de tener sentido con el paso del tiempo. Aquellos seguros que carezcan de utilidad para los propietarios deben ser eliminados.

Además, si la comunidad pidió un crédito, hay que amortizarlo con la mayor rapidez. De no ser así, es posible que tengan que asumirse determinados intereses de demora.

Por último, es necesario hacer un control regular de los impagos respecto a las cuotas comunitarias. El chequeo de morosidad debe ser constante, y para esto se pueden descargar aplicaciones o contratar los servicios de expertos en la materia.

Subvenciones oficiales

No hay que olvidar que existen subvenciones y ayudas de carácter estatal o autonómico para afrontar ciertas reformas u obras de elevada cuantía, como la instalación de un ascensor. Todo esto se ha implantado para ayudar a comunidades a abaratar costes y ejecutar cambios estructurales, especialmente en aquellos edificios de cierta antigüedad.

Revisión de los componentes del edificio

Aquí entramos en un punto central en lo que se refiere a mejoras en la comunidad de vecinos. Algunos componentes, como las calderas o cuadros eléctricos, precisan de chequeos regulares cada cierto tiempo. Aquí se pone en jaque la seguridad de los propios vecinos, por lo que es necesario invertir en este punto y procurar que este desembolso se realice puntualmente. De no ser así, las consecuencias pueden salir caras.

Contar con un buen administrador

Hay que contratar un profesional que se encargue de elaborar un presupuesto coherente para la comunidad, siempre dispuesto a estudiar varias propuestas y eligiendo aquellas con las mejores garantías y tarifas. En esto no deben escatimarse esfuerzos, ya que un mal administrador conduce a una mala gestión comunitaria.

Controles de acceso y sistemas de alarma

Ya hemos hablado de la videovigilancia, pero esta debe reforzarse a través de los controles de acceso. Determinados puntos son susceptibles de disponer de uno, entre ellos las entradas principales y el garaje comunitario. Cada propietario ha de tener en su haber un mando o tarjeta inteligente que le identifique. En el caso de que estos instrumentos se pierdan o sean robados, la empresa de seguridad contratada debe darlos de baja inmediatamente. Por eso, se han de hacer las comparativas necesarias para contratar el mejor servicio posible, que garantice la rapidez y efectividad que estas situaciones demandan.

Por otro lado, tenemos los sistemas de alarma, que han de tener conectividad 24 horas para cualquier incidencia que pueda producirse. Estos sistemas tienen una finalidad persuasiva, pero también ejercen un control perimetral y de identificación respecto a los posibles infractores.

 Abridores inteligentes

Disponer de un abridor inteligente, que se controle desde el móvil, facilitará la vida de cada uno de los propietarios. Estos instrumentos son verdaderamente prácticos y, una vez instalados, su manejo es fácil e intuitivo para todos.

 El Starter Kit de HOMYHUB se implementa en la puerta del garaje para su correcto funcionamiento. Podrás administrar permisos y dar acceso a miembros de tu familia e invitados ocasionales. También puedes activar la opción de apertura automática en momentos concretos.

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