¿Qué podemos hacer en nuestro móvil para que gaste menos batería y datos?

Sin animo de querer acusar a todos los usuarios de un teléfono móvil lo cierto es que muchos tendemos a llevar a cabo una misma acción y varias veces al día. Nos estamos refiriendo a cerrar todas las apps abiertas.

Muchas veces ni siquiera nos paramos a pensarlo porque lo adaptamos como una rutina más e incluso pensamos que es bueno porque ahorra batería. Pero no, podría hacer que consumiéramos más batería e incluso datos móviles si no estamos conectados a una red WiFi.

Y es que, en versiones antiguas de Android, era incluso una recomendación. Sin embargo, hoy día, cerrar las apps no acelera el móvil ni ahorra batería. No de forma general, ni mucho menos de una forma notable. A la larga, este gesto puede ser contraproducente.

Observa qué apps usas más a menudo y no las cierres

A diario consultamos muchas veces nuestras apps de mensajería y redes sociales, así como algunas otras como las del banco o el correo electrónico. Mantenerlas abiertas en estos casos trae más beneficios que tenerlas cerradas, empezando por una carga del contenido mucho más rápida.

El sistema de Android se encarga de hacer una gestión las aplicaciones cuando están actuando en segundo plano para que estén listas nada más abrirlas. Y, de igual forma, trata de que el consumo de batería de estas sea el menor posible y, en cualquier caso, inferior al que se produce cuando se abren tras estar cerradas.

Y es que eso de cerrarlas y abrirlas continuamente acaba produciendo un pico de consumo que a la larga puede acabar por beberse toda la batería. Por tanto, aunque consumo vaya a haber igualmente, resulta mucho más conveniente mantenerlas abiertas, aunque vayamos a estar un rato sin usarlas.

Distinto es el caso en las apps menos frecuentes; esas que usas esporádicamente y puede que pasen incluso varios días sin que las abras. En esos casos sí que conviene que las dejes cerradas, dado que no vas a recurrir a ellas a menudo y por tanto solo se producirá un pico de consumo esporádico cuando lo hagas, evitando así que esté actuando en segundo plano (por poca batería que consuma).

Mantén abiertas tus apps de uso frecuente

Mantener abiertas las apps frecuentes, además de unos tiempos de carga más rápidos y un menor consumo de batería, también te es de utilidad cuando estás conectado a Internet mediante datos móviles. Y es que, como ya te adelantábamos al inicio, te permitirá ahorrar datos de tu tarifa.

Si estás conectado a una red WiFi o tienes una tarifa de datos ilimitados, este punto te dará igual. Pero en caso contrario, al abrir la app se consumen también más datos por aquello de tener que conectarse de nuevo a los servidores y cargar todo el contenido. Al menos en apps que requieren del uso de Internet, ya que en otras resulta indiferente.

Sea como fuere, y lejos del viejo tópico que existe sobre cerrar apps, esta es una costumbre poco beneficiosa para el rendimiento general del móvil. Y bueno, no es que se vaya a producir una hecatombe por cerrarlas, pero notarás como al dejar de hacerlo con las apps habituales consigues llegar al final del día con más batería y sin haber gastado tantos datos móviles.

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